Programa de Derechos Humanos - Gobierno de Chile

Bibliografía Julio 2010

OPERACION CONDOR
UNA DECADA DE TERRORISMO INTERNACIONAL EN EL CONO SUR

AUTOR: JOHN DINGUES
Ediciones B Chile S.A.  2004
Santiago de Chile

432 páginas

El texto se orienta al esclarecimiento de la historia oculta de las dictaduras sudamericanas entre los años 1973 a 1980. En esa década los gobiernos militares de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay mantuvieron una alianza terrorista secreta, la OPERACIÓN CÓNDOR,cuyo objetivo fue la represión a los opositores, no sólo al interior de esos paises, sino también sobre aquellos que residían en el extranjero, en el exilio.

La investigación se basó, en primer lugar, en  más de 200 entrevistas realizadas a personas que tuvieron participación en los hechos ocurridos en el período señalado. La segunda fuente, fueron los documentos secretos que fueron desclasificados y/ o descubiertos a lo largo de los años, agregados a los procesos judiciales u otras vias de conocimiento de los hechos.
 
Se hace visible el rol de los Estados Unidos, país que aprobó, las acciones represivas de los gobiernos militares de dicha época. La mención a documentos emitidos por funcionarios estadounidenses, de distintos rangos, no deja duda sobre su estrecha  participación en la creación de la Operación Cóndor, como parte de la política estratégica de los EE.UU para los paises de América.

La investigación deja en claro la participación de Augusto Pinochet en la creación de esta asociación ilícita, su principal operador fue su jefe de inteligencia y mando máximo de la DINA (Dirección de Inteligencia Nacional), Manuel Contreras Sepúlveda quien viajó en marzo de 1974 a “ pedir ayuda” a la CIA, la que se concretó con el envío de 8 agentes de “ alto nivel para organizar cursos o seminarios, aquí en Chile, los que duraron hasta mediados de agosto de 1974... se instruyó a oficiales y suboficiales sobre las medidas que debían tomarse y todas las instrucciones que debían llevarse a cabo para poder conformar lo que se llama “ la inteligencia nacional”. ( “Escuadrones de La Muerte, la escuela francesa”. Marie Monique Robin, 2003).

En la lógica de la doctrina de Seguridad Interior del Estado, las dictaduras militares del Cono sur desarrollaron una  práctica de eliminación de líderes políticos y militares ( Orlando Letelier, en Washington; de Carlos Prat en Buenos Aires; Bernardo Leighton y su esposa, en Italia). Ante la visión de un enemigo de dimensión internacional, se concibió un esquema también internacional para eliminarlo en el lugar que fuese. El 20-7-1996 un cable enviado por el embajador de Estados Unidos en Uruguay, a Washington, da cuenta del apoyo con que contaban las dictaduras del Sur  “...La manera más racional de enfrentar a un enemigo coordinado a nivel regional es organizarse del mismo modo....” EE. UU urge a estos países a aumentar su cooperación en seguridad.  El investigador señala esto como “ un daño colateral aún indeterminado que provocó en nuestro hemisferio la Guerra Fria”. Diplomáticos, personal de inteligencia y oficiales norteamericanos estaban fuertemente ligados a conspiraciones y a sus autores locales y Estados Unidos entregó liderazgo estratégico y asistencia técnica a las dictaduras del Cono Sur.

CONDOR se procuró los medios tecnológicos y de recursos humanos  para cumplir sus objetivos: archivos, bancos de datos, desaparición de personas sin dejar evidencias. En 1974 la DINA contaba con 700 funcionarios y una gran red de informantes, pagados y no pagados.

El asesinato de personas de relevancia política es sólo una parte, frente a  “ miles y miles de asesinatos...contra sus propios conciudadanos ... en el lapso llamado “ los años del Cóndor”. El perfil de las víctimas : hombres y mujeres que participaban en movimientos o partidos políticos, o que simpatizaban con ellos.

Las dictaduras militares del cono sur inauguraron nuevas prácticas represivas para Latinoamérica: campos de concentración, ejecuciones sumarias, inhumación ilegal de las personas ejecutadas en fosas comunes, sin información a sus familiares.
 
Chile, Argentina y Uruguay establecieron cooperación en la información y en la acción con la anuencia de los Estados Unidos. Durante años, la dimensión del conocimiento que ese país tenía sobre las operaciones que se realizaban, se ha mantenido en secreto. Mucha documentación ha sido desclasificada, pero aún falta completar una gran cantidad de interrogantes y sin embargo, sí se demuestra en la investigación, y a través de la documentación revisada, así como de las entrevistas  a varios agentes involucrados, que el Departamento de Estado norteamericano contaba con detallada y precisa información del modo de funcionamiento y la planificación de CONDOR.

El texto expone el tupido tejido de la red intercontinental de esa organización. La interrelación entre los ejércitos, sus oficiales y las autoridades civiles de cada país y el modo en que se articuló todo aquello instalando un estado de terror. Expone también el contexto según el cual EE.UU. justificó su posición: el momento en que se encontraban los grupos revolucionarios de Argentina. El discurso sobre la necesidad de presentar una guerra de guerrillas continental.

Las referencias a personas, documentos y organismos e instituciones en el texto son numerosas e importantes y apuntan a los actores principales de la organización en Chile y en Argentina.

SEMINARIO REGIONAL  MEMORIA, VERDAD Y JUSTICIA: De nuestro Pasado Reciente
Publicación de MERCOSUR- MERCOSUL
Seminario realizado en Montevideo, Uruguay, en noviembre de 2005.

196 páginas/Un CD.
Marzo 2006
       
Historia

MERCOSUR fue creado inicialmente como un organismo de integración económica y comercial. Los derechos humanos no formaban parte del plan original. Fue Paraguay quien, en 1999, propuso la creación de un grupo- Ad hoc- de análisis del tema de los derechos humanos. A esa condición, de no ser permanente, se agregaba el hecho de que estaba compuesta únicamente por representantes gubernamentales.
 
 Sin embargo, por los cambios políticos en la región, los gobiernos poco a poco asumieron el compromiso con los derechos humanos tanto respecto del respeto  como de la investigación sobre la responsabilidad de los gobiernos agresores que habían actuado en América del Sur.
 
El primer seminario regional se realizó en Montevideo en el año 2001 auspiciado por la Alta Comisionada de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, en el ámbito del MERCOSUR, y en el cual participaron representantes gubernamentales y de la sociedad civil de los países de la sub-región. Esta integración  de los pueblos en el tema derivó en la creación de la Reunión de las Altas Autoridades  Competentes en Derechos Humanos, organismo que celebró una primera reunión en mayo de 2005. En esta reunión las delegaciones de Argentina y Brazil propusieron la realización del Seminario  II , cuyas ponencias expone el texto reseñado.